FASES DEL DUELO.
 

 

Fases del duelo

 

¿Has sufrido alguna pérdida personal o material?, entonces habrás vivido en primera persona las fases del duelo.

El duelo es un proceso de adaptación emocional que experimentas cuando sufres una pérdida en tu vida, puede ser la de un ser querido, una mascota, un trabajo, una ruptura sentimental, un divorcio, una separación, una ausencia, algo material, etc.

Continuamente atraviesas procesos de duelo ya que cualquier cambio implica una pérdida de algo anterior que tenía un carácter significativo para ti, sin embargo cada persona vive este proceso de duelo de una forma distinta.

Depende del apego emocional que tengas a aquello que has perdido este proceso será más complicado o menos. De igual modo, su duración también variará dependiendo de la intensidad emocional, de las circunstancias en las que se produjo y del modo que elabores esta pérdida.

A lo largo de esta experiencia vivirás las fases del duelo y es posible que sientas o hayas sentido profunda tristeza, rabia, impotencia, miedo, inseguridad, vacío, culpa, soledad…, dolor, mucho dolor y esto, es totalmente normal.

 

¿Has experimentado alguna de estas emociones ante una pérdida?

Seguro que sí, pues te diré que es fundamental que te permitas sentir todas aquellas emociones que afloren en ti durante en las fases del duelo, porque ellas te invitarán a descubrir el camino a seguir, como consecuencia la elaboración de tu pérdida se convertirá en un proceso de duelo sanador.

 

¿Piensas que superar un proceso de duelo supone olvidar aquello que hemos perdido?

Para nada, significa recordar lo que has perdido sin sufrimiento.

Que hayas superado un proceso de duelo implica que has conseguido una transformación personal. Lo más importante es que atravieses por el proceso de elaboración de tu pérdida personal o material del duelo, y trabajes el desapego, es decir, sueltes lo que ya no te sirve y dejes espacio para que llegue lo que te permite crecer y renovarte.

 

¿Sabes en qué fase o etapa del proceso de duelo te encuentras?

La psiquiatra suizo-estadounidense Elisabeth Kübler-Ross estableció 5 fases o etapas:

1. Etapa de la negación.

Negar la realidad de una pérdida te permite amortiguar el golpe y demorar el dolor que te produce ese hecho; aunque parece poco realista, resulta muy útil para prepararte, darte un tiempo para que el cambio de estado de ánimo sea más suave y que como consecuencia te dañe lo menos posible.

En ocasiones, aunque verbalmente aceptes la pérdida, es posible que te comportes como si no hubiera ocurrido (negación no explícita). Otras veces, puede que niegues de forma directa que se haya producido esa pérdida (negación explícita).

La etapa de la negación choca frontalmente con la realidad, por lo tanto es inevitable que tarde o temprano la abandones, de no ser así, podrías sufrir un duelo patológico.

En esta etapa te vendrán pensamientos o dirás frases como por ejemplo: “Esto no me puede estar pasando a mí”, “Es imposible que esto haya ocurrido”, “¡Si ayer mismo estuvimos juntos!”, “¡No me lo puedo creer!”, etc.

2. Etapa de la ira.

En esta fase del proceso de duelo empiezas a ser consciente de lo que ha ocurrido, aparecen en ti la rabia y el resentimiento generados por la frustración y la impotencia ante la pérdida. Sufres un fuerte choque emocional entre lo deseable y lo inevitable, aparecen en ti emociones como la desesperación y la percepción de que es injusta tu pérdida.

Ahora buscas culpables y como consecuencia de no ser capaz de encontrar una solución, proyectas la ira en todas direcciones (entorno, personas allegadas, objetos…), a pesar de saber que no son responsables aquellos o aquello sobre los que descargas tu ira.

Es posible que vengan a tu mente pensamientos recurrentes del tipo: “¿Cómo ha podido ocurrir esto?”, “¿Por qué a mí?, “Esto es injusto”, etc.

3. Etapa de la negociación.

En esta fase todavía seguimos resistiéndonos un poco a creer que esa pérdida ha ocurrido.

Puedes crear la fantasía de que se puede revertir o cambiar el hecho de la pérdida, viene a tu mente la idea de tener un falso control sobre la situación y ser capaz de evitarla.

Es posible que tengas pensamientos como: “¿Qué habría pasado si…?, “¿Y si hubiera hecho esto o lo otro?, negociar con entidades divinas, hacerte promesas sobre cambios de hábitos o vida con la idea de volver atrás y poder evitar lo sucedido.

4. Etapa de la depresión.

Esta fase del proceso de duelo no se refiere a una depresión clínica, sino a un conjunto de emociones vinculadas a tu pérdida.

Es posible que aparezcan en ti la tristeza profunda, un dolor intenso y la sensación de vacío. Puedes llegar a sentir que no tienes fuerzas para continuar viviendo tu día a día, te desconectas de tu entorno, de tu trabajo, etc. y te aíslas completamente del mundo que te rodea.

Te dices frases tales como “Nunca volveré a ser feliz”, “Nada será igual”, etc.

5. Etapa de la aceptación.

Es la última de las fases del duelo, en esta etapa ya aceptas que lo que ha ocurrido es inevitable, no tiene vuelta atrás y debes continuar con tu vida.

Como ya he dicho antes, no significa que olvides a tu ser querido o que no sientas ya dolor por tu pérdida sino que has hecho las paces con esta pérdida y te permites ser feliz a pesar de esa ausencia.

Hay una reincorporación progresiva a las actividades de tu vida diaria y vuelven a haber pequeños momentos de alegría, eres capaz de ir saliendo de ese dolor emocional tan intenso.

En esta etapa se cierra tu proceso de duelo.

 

Y recuerda esto:

Las etapas del duelo no siempre pueden ocurrirte siguiendo secuencialmente el orden descrito anteriormente, “1, 2…, 5”, sino que puedes atravesarlas en diferente orden o no vivir cualquiera de ellas.

Las fases del duelo tampoco son impermeables, es decir, una vez superada una etapa, no significa que estés libre de volver a ella posteriormente una o varias veces.

Recuerda que cada proceso es personal y exclusivo, en forma de experimentarlo y duración del mismo. En general puede durar de 6 meses a 2 años y que conforme transcurra el tiempo se modere la intensidad de las emociones de las fases del duelo. 

El coaching para superar pérdidas te facilitará una profunda escucha activa, y cuando tu lo decidas, la gestión de tus emociones y conseguir tus objetivos para que puedas seguir adelante.

La difícil experiencia de superar un proceso de duelo conlleva un aprendizaje que hará de ti una persona más fuerte y capaz de afrontar futuras pérdidas, te ayudará a reorganizar tu vida, reinventarte y encontrar nuevas ilusiones y esperanzas hasta alcanzar una vida plena.

 

11 de abril de 2020.

 

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